La visita a la Isla de Tabarca es una excursión casi obligatoria para todos los visitantes de la Costa Blanca. Se trata de la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y se puede acceder desde Santa Pola, Guardamar, Benidorm o Torrevieja.
Este poblado fue amurallado por el Rey Carlos III. Esta pequeña isla es muy apropiada para practicar deportes náuticos y submarinismo.
Sus acogedoras calas y la claridad de sus aguas hacen imprescindible pasar aunque sea un solo día en la isla a la que se llega tras una pequeña travesía desde el Puerto de Santa Pola.
Hay puntos de interés que visitar como la Iglesia de San Pablo y la Casa del Gobernador. Además, fuera de la población pueden encontrar la Torre de San José, el Faro y el Cementerio.
Es considerado un privilegiado refugio de la biodiversidad mediterránea, ya que se estima que sus alrededor de 1.400 hectáreas submarinas albergan alrededor de 4.000 especies de fauna y flora.
Una vez en la isla, los visitantes podrán disfrutar de calas y playas de aguas transparentes y de un pintoresco puerto marinero, con una excelente oferta de restauración, con la posibilidad de degustar el tradicional caldero, el plato típico de la isla.
Puede dormir en cualquiera de las ciudades mencionadas arriba pero si lo que prefiere es tranquilidad absoluta en la isla, tiene los siguientes alojamientos: Hotel Casa la Trancada, Hostal Masín, El Chiqui y el Nuevo Masín.